Panorama (25 K)

Cataratas del Iguazú:

Espectaculares cataratas, paraíso de los amantes de la naturaleza en todo su esplendor, en medio de la selva subtropical.
Las cataratas fueron descubiertas por el colonizador español Alvar Nuñez Cabeza de Vaca en 1541 y están hoy rodeadas del Parque Nacional Iguazú declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en1984.
Iguazú en idioma guaraní significa agua grande. Siendo un ejemplo de su magnitud la inmensa Garganta del Diablo formada por un semicírculo de 200 metros de diámetro y 80 metros de altura .
El río Iguazú, forma la frontera entre la Argentina y Brasil.
Las cataratas se componen de entre 160 y 270 caídas dependiendo del caudal del río y superan en altura, extensión y belleza a las del Niágara en América del Norte y a las de Victoria en África.
La cuenca del río comprende más de 62,000 kilómetros cuadrados, descendiendo de las sierras cercanas a Curitiba (Brasil) de más de 1,000 metros de altura y durante más de 500 kilómetros va recibiendo el caudal de cerca de treinta afluentes antes de alcanzar las cataratas que están a una altitud de 160 metros. Allí se hace de 3 kilómetros de ancho, salpicado de islotes forestados entre los que corren rápidos a lo largo de otros 3 a 4 kilómetros hasta precipitarse con un frente de más de 2.5 kilómetros de ancho.
Su caudal promedio es de 1,750 metros cúbicos por segundo pero en época de grandes lluvias y crecidas puede superar los 25,000.
El ruido producido por la Garganta del Diablo y el vapor que se levanta en su caída formando con la luz del sol enormes arco iris son difíciles de olvidar, como la visita de las otras cascadas al atardecer cuando los vencejos se arrojan en picada para atrapar insectos.


Circuito Inferior (64 K)

Desde abajo se visitan también los saltos entre begonias, orquídeas, helechos y palmeras con tucanes, papagayos y vencejos como así también miríadas de mariposas de fuerte colorido.
Cerca de allí, a 15 kilómetros, se halla la ciudad de Puerto Iguazú, una población pintoresca con hotelería de nivel internacional.
Se dice que Argentina monta el espectáculo y Brasil cobra por verlo. La mayor cantidad de saltos está en territorio argentino, pero para tener una visión panorámica es mejor desde el lado brasileño, especialmente por la mañana en que la luz permite mejores fotografías o a la hora de la puesta del sol. Si se quiere tener una visita más cercana, tanto desde abajo de las distintas cascadas como sobre la boca de la Garganta del Diablo se debe recorrer el parque del lado argentino. Esto requiere un día para ser visitado adecuadamente recorriendo los circuitos inferior y superior y llegando hasta la Garganta del Diablo desde Puerto Canoas, este último recomendado para el atardecer.
En el parque nacional que las rodea y formado por una selva subtropical, beneficiada por la humedad ambiente, es posible hacer safaris fotográficos y cabalgatas por estrechos senderos:


Cabalgata en la selva (60 K)

Macuco, de 4 km de extensión ideal para hacer a pié al amanecer y a la caída del sol, y Yacaratia, de 30 km de extensión para hacer en vehículo o a caballo. En estos paseos se pueden descubrir una inmensa variedad de mamíferos, pájaros, flores silvestres, insectos, mariposas y reptiles.
El Parque Nacional fue creado en 1934 y tiene una extensión de 67,600 hectáreas. Está atravesado por una ruta de tierra, la 101, que es puede recorrer en ómnibus cuando no llueve. Su flora y la fauna pueden apreciarse recorriendo senderos desde el centro de visitas.
Tanto desde el lado argentino - en Puerto Iguazú, en el área de las cataratas o en el centro de visitas - como desde el lado brasileño - en Foz do Iguaçu o cerca de las cataratas - pueden contratarse distintos tipos de excursiones y safaris en bote, en vehículos 4x4, caminatas diurnas y a la luz de la luna, cabalgatas y hasta (lamentablemente) vuelos en helicóptero.