Pareja bailando tango (26 K)

Buenos Aires
Desde sus inicios Buenos Aires, junto con los alrededores que constituyen el Gran Buenos Aires, se fue extendiendo hasta convertirse en una gran metrópolis de más de 12 millones de habitantes. Surge y se va agrandando a partir de barrios dispersos, a los que el progreso y la inmigración fue integrando en una misma ciudad, conservando sus características y peculiaridades. Estas peculiaridades fueron las que dieron origen al habitante típico de Buenos Aires: el porteño, llamado así debido a la influencia decisiva del puerto.
Un puente entre América y Europa, Buenos Aires puede parecer Madrid en la Avenida de Mayo, París en la Avenida Alvear, Berlín en Palermo, Londres en sus estaciones ferroviarias, Budapest en la city vieja o Nápoles en la Boca.
Mucho se podría decir sobre la intensa vida cultural, la multitud de espectáculos y la oferta artística de Buenos Aires, que admite la presencia de artistas de todas partes del mundo y exponentes locales decalidad internacional.
Para quienes se tientan con las compras, Buenos Aires ofrece, sin excluir a las grandes marcas internacionales de la moda, una variada gama de diseños locales de muy alta calidad y la tradicional manufactura del cuero.
Pero son los cafés de Buenos Aires los que marcan uno de los rasgos distintivos de la sociedad. Es el ámbito donde tiene lugar buena parte de la vida social, artística y aún cultural de la ciudad.
Buenos Aires dispone de una red de transporte compuesta por un servicio muy extendido de ómnibus (llamado colectivo) y de una red de subterráneos.


Vista de la Ciudad (44 K)

La capital argentina se presenta al visitante según distintas facetas y con una larga lista de lugares de interés.
En el centro, en lo que se conoce como la "city porteña", cada vez más extendida abarcando hoy las zonas de construcciones más modernas de Catalinas y Puerto Madero, se concentran los espacios vinculados con la actividad económica y las principales entidades bancarias y financieras.
Adosados a este sector, los núcleos culturales de mayor importancia, buena parte de los comercios y los hoteles de categoría.
Las Plazas de Mayo y de los dos Congresos unidas por la magnífica avenida de Mayo, constituyen los centros neurálgicos de los poderes ejecutivo y legislativo del país y los espacios testigo de las principales manifestaciones y concentraciones políticas ocurridas desde el comienzo de nuestra historia
El vecino barrio de San Telmo conserva todavía el ambiente de los primeros años de la historia como nación. Allí alternan artesanos con anticuarios que tienen su fiesta todos los domingos en la feria de la plaza principal. También se concentraron en este barrio las más famosas casas de tango de la ciudad.
La Recoleta, al igual que Retiro y Barrio Norte, es el barrio utilizado por las clases de alto nivel económico para residir y es a la vez el lugar de paseos y reuniones. Toma su nombre del Cementerio de la Recoleta, en el que descansan muchos hombres y mujeres que forman parte del pasado histórico de la Argentina y de la vieja aristocracia. Junto con la iglesia del Pilar y el Centro Cultural constituyen el corazón del barrio y un magnífico conjunto arquitectónico. Esta zona concentra gran parte de la actividad artística de la ciudad.
Más al norte Palermo, uno de los barrios más extendidos de la ciudad, aunque dividido en tres sectores, cada uno con características propias, que no obstante, armonizan como una totalidad indivisible. Una zona con amplios espacios verdes parquizados y profusamente arbolados que incluye lagos artificiales, el Jardín Botánico, el Jardín Zoológico y el Rosedal, que en conjunto constituyen el mayor pulmón de la ciudad.


Caminito en La Boca  (34 K)

Palermo Chico, distinguida zona residencial ocupada por lujosas mansiones y sedes diplomáticas. Y por fin Palermo Viejo, sencilla barriada descripta e inmortalizada por Borges, hoy conocida también como Villa Freud, por ser la zona elegida por una importante cantidad de psicólogos para el ejercicio de su profesión.
La Boca y su popular Caminito es uno de los barrios más pintorescos de la ciudad, donde los inmigrantes genoveses, y otros trabajadores portuarios, levantaron sus viviendas con chapas y otros materiales que portaban como lastre los barcos que venían en busca de productos agrícolas.